No trabajamos para salvar el planeta sino para crear con él. Plantación es un hotel, sí, pero es también un laboratorio entre las montañas de Jardín.
En 2016 empezamos a sembrar. Hoy son 2.8 hectáreas de reserva forestal privada con 2,800 individuos de especies nativas. No contratamos a nadie para hacerlo — lo sembramos con nuestras manos.
El bosque no es un proyecto aparte del hotel. Es parte de lo que somos. Los pájaros que visitan las habitaciones, las mariposas del jardín, los murciélagos que polinizan de noche — todos llegaron porque el bosque los invitó.
Reserva forestal privada registrada · Jardín, Antioquia
Calentamos el agua con paneles solares. La red eléctrica de Jardín es mayoritariamente hidroeléctrica. Y fuimos seleccionados por Fontur e Innpulsa para acceder a energía fotovoltaica — estamos en ese proceso.
El agua lluvia se recolecta y se usa para riego y limpieza. En Jardín hay abundancia de agua, y eso es un privilegio que vale la pena valorar. Nuestras acciones son más educativas: queremos que nuestros huéspedes integren hábitos de uso consciente del agua, no por restricción sino por comprensión del valor de este recurso.
Agua caliente sin gas ni resistencias eléctricas.
Seleccionados por Fontur e Innpulsa para paneles solares.
Sistema de recolección para riego y sanitarios.
100% LED. Paredes bioclimáticas en bahareque que reducen climatización.
Los residuos orgánicos de la cocina se convierten en compost. El compost alimenta la huerta. La huerta alimenta la cocina. Es un ciclo que no inventamos — lo copiamos de la naturaleza.
No vendemos agua embotellada. No usamos plástico de un solo uso. Los huéspedes reciben termos reutilizables y bolsas de tela. No se trata de prohibir — se trata de encontrar equilibrios inteligentes.
Residuos orgánicos de la cocina convertidos en abono para la huerta.
Hierbas, infusiones y algunos vegetales directo de la tierra a tu plato.
Reciclaje con aliados locales. Residuos clasificados para compostaje y reciclaje.
Termos, bolsas de tela, dispensadores recargables. Sin excepciones.
Las paredes del hotel son de bahareque — tierra local, guadua y madera de fuentes responsables. No es nostalgia por lo rústico: es una técnica bioclimática que regula temperatura sin aire acondicionado y reduce la huella de carbono de la construcción.
Toda la madera es de la zona y de fuentes responsables. Hemos utilizado hasta los últimos recortes, aprovechando cada trozo, reconociendo el valor que sabemos que tiene.
Todas las amenidades son biodegradables, de producción nacional y cruelty-free. Lo que toca tu piel y lo que baja por el desagüe importa tanto como lo que está a la vista.
Todo nuestro equipo es de Jardín. Todos con contrato indefinido, prestaciones completas y programas de crecimiento personal. No es una política de responsabilidad social — es cómo creemos que se debe trabajar.
Hemos aprendido que las personas son el motor fundamental de cualquier operación. No basta con ofrecer condiciones laborales justas; es indispensable que cada persona del equipo se sienta plena, valorada y motivada. Invertimos tiempo y recursos en cultivar esa energía, porque sabemos que se transmite en todo: desde el saludo hasta la comida que preparamos.
Nuestros proveedores de alimentos son en su mayoría locales o regionales: fincas cercanas, huevos libres de jaula, trucha de los ríos de la zona, café de aliados de Jardín. Cada compra es una inversión en la comunidad que nos rodea.
El documento que tienes a continuación es muy importante para nosotros. Es, a la vez, una guía que te explicará por qué este no es un hotel convencional y un registro de nuestro proceso de aprendizaje, experimentación y evolución hacia prácticas más sostenibles y conscientes.
Plantación, como seguramente ya te has dado cuenta, no es un hotel convencional. La mayoría de hoteles convencionales suelen funcionar bajo la lógica de derroche y "comodidad a cualquier precio"... y nosotros no creemos que esa sea una manera justa —¡ni lógica!— de funcionar sobre un planeta que tiene recursos limitados, y que está habitado por personas inteligentes y sensibles, que saben que pueden encontrar verdadera comodidad sin destruir su entorno.
Somos un hotel en colaboración con la naturaleza. No trabajamos para "salvar el planeta" sino para crear con él. No buscamos imponer una forma "correcta" de habitarlo sino generar una alianza creativa con el entorno. Creemos que la vida es de equilibrios, y eso se refleja en cada decisión que tomamos.
Creemos que viajar puede ser una herramienta genial para generar cambios positivos en el mundo, pero también sabemos que es una actividad que puede tener una gran huella ambiental.
Plantación es un hotel, sí, pero es también un laboratorio. Durante estos años de operación nos autodenominamos "una escuela de sostenibilidad disfrazada de hotel", pero nos dimos cuenta de que más que una escuela, somos un espacio donde aprendemos más nosotros de lo que imaginábamos. Escuchando y entendiendo que la rigidez no es sostenible, que estas ideas no se deben imponer sino construir de manera colaborativa, y que la naturaleza es el mejor ejemplo para eso.
Aplicamos una filosofía del 80/20: buscamos el equilibrio entre lo ideal y lo posible, entre la aspiración y la flexibilidad, tanto en nuestro menú como en cada acción que emprendemos.
Concebimos el negocio como un ser vivo compuesto por un cuerpo físico, emocional, mental y energético. Todos estos cuerpos deben estar en equilibrio para un funcionamiento óptimo. Nuestro deseo es que tanto el equipo como los huéspedes sientan armonía y coherencia en lo que promovemos, y eso comienza desde adentro, porque solo podemos dar de lo que tenemos.
La flexibilidad y la aceptación entran en esta ecuación de manera directa. Entendimos que la rigidez no es sostenible: las ideas no se imponen, se construyen de manera colaborativa. La naturaleza es el mejor ejemplo de eso.
Las personas que trabajan con nosotros tienen contrato a término indefinido y afiliación a todas las prestaciones sociales, además de acceso a actividades de capacitación, formación de crecimiento personal y bonificaciones. El tiempo libre y el descanso extendido hacen parte de nuestro programa de bienestar.
Generamos una red con otros proyectos locales con quienes encontramos puntos de conexión en la manera de hacer las cosas, y compramos nuestros insumos a empresas pequeñas, locales y nacionales, que tienen filosofías que mantienen coherencia con nuestros objetivos.
Plantación ha sido diseñado para hacer un uso más sostenible de los recursos. Las paredes del hotel han sido construidas en bahareque, usando recursos locales (incluyendo tierra que se movió de la misma obra). Toda la madera es de fuentes responsables y de la zona.
Nuestra matriz energética es diversificada: fuentes de energía solar, hidroeléctrica y gas propano. Toda la iluminación es LED. Tenemos tanques de recolección de agua lluvia que alimentan los sanitarios.
Nuestro restaurante ofrece una alimentación consciente, en lo posible de producción local y orgánica. Creemos en el principio del 80/20: la mayor parte de nuestra oferta prioriza ingredientes de menor impacto ambiental, pero entendemos que la flexibilidad es parte del equilibrio.
Tenemos una reserva forestal privada. Es un lote que previamente era un potrero, y que hemos reforestado para recuperar. Hoy es un hermoso bosque nativo, porque nos gusta poner de nuestra parte, tanto en la teoría como en la práctica.
Observa tu entorno. Préstale atención a tus patrones de consumo. Préstale atención también a lo que desechas. Cuida tu propia sostenibilidad. Así como creemos que un negocio es un ser vivo que necesita equilibrio, creemos que tú también mereces ese equilibrio. Observa tu energía, cuida tus relaciones, aliméntate con consciencia, descansa de verdad. La sostenibilidad empieza en ti.
"La sostenibilidad no se trata de prohibir sino de encontrar equilibrios inteligentes."
Gracias por ser parte de esta colaboración.
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